martes, 21 de marzo de 2023

LA FERIA DEL LIBRO Y LOS APAGONES LLEGAN A CAMAGÜEY


Hace cuatro días comenzó la Feria del Libro en Camagüey y la Dirección del Libro y la Literatura de esta ciudad me ha premiado con cuatro actividades públicas. Por mi parte, agradezco el gesto y acepto la invitación, porque el emblemático Casino Campestre de esta ciudad -sede del evento- también me pertenece como ciudadano, igual que me pertenecen tantos amigos y personas que admiran mi manera de pensar y escribir sin tapujos ni doble cara.

Si algún mérito hay que resaltar en esta feria, es el esfuerzo de todos los trabajadores del instituto, porque se está realizando a pesar de los cortes de presupuesto de quienes otras veces la habían apoyado y ahora se escudan en la crisis. Es cierto que dicha crisis abarca todos los factores de la supervivencia ciudadana, pero un evento de este tipo, que reúne poetas, ensayistas y narradores, puede servir de termómetro cuando alguno -como sucedió en las palabras de apertura- persiste en la manía de lo absurdo y el resto lo comenta aunque sea en voz baja.

Ante la escasez de nuevos títulos se tomó la estrategia de sacar a la venta los volúmenes que descansaban en los almacenes.

La Feria del Libro en Camagüey ha sido punto de reencuentro entre creadores, pero sobre todo, un intento de calmante para el dolor que provoca la crisis, que termina su efecto en cuanto se llega a casa y el apagón de cuatro horas es quien nos recibe.

No hay comentarios:

Publicar un comentario