martes, 12 de febrero de 2019

Invitación

El jueves catorce de febrero a las once de la mañana, será presentada
la 5ta edición del compendio testimonial LA FURIA DE LOS VIENTOS en la
Feria del Libro de La Habana. Aviso por este medio a todos mis amigos
y personas residentes en la Capital que les interese concurrir al
evento, cuya sede tendrá lugar como desde decenios se conoce, en la
fortaleza colonial San Carlos de la Cabaña.
Mucho me gratifica ser parte de la programación cultural más
importante del país, con enriquecedoras experiencias de reiteradas
presentaciones en nuestra provincia y municipios camagüeyanos.
Quiero agradecer desde el espacio particular de mi blog, la acogida
del público en el SÁBADO DEL LIBRO de la calle Maceo, en la
Universidad Ignacio Agramonte y, sobre todo, el caluroso recibimiento
en la cabecera del municipio Najasa, cuya realización superó todas las
expectativas.
Tampoco debo pasar por alto mi insatisfacción ante la desidia de las
organizaciones en Santa Cruz del Sur, cuyo desinterés en funcionarios
públicos, incluyendo los más importantes y, sobre todo, los de la
DEFENSA CIVIL de ese municipio –a quienes está dedicada la obra–
pudiera parecer un boicot a la presentación. Es triste para mí que
solo un pequeño grupo de trabajadores del museo y algunos curiosos
estuvieran presentes en el conversatorio y venta del libro, teniendo
en cuenta que ese volumen contiene la más fehaciente historia de aquel
fatídico desastre que causó la muerte a más de tres mil ancestros de
muchos de los que hoy caminan por sus calles.
Si a esto agregamos la negativa del salón de la Casa de la Cultura por
su directora y en su lugar el parque, que tuvimos que evacuar por las
lloviznas, no es de extrañar que ni siquiera ofrecieran un vaso de
agua al personal de apoyo que nos acompañó en la jornada. Hasta la
indiferencia de los cinco personajes que aparecen en el último
capítulo del libro, nos da la desconsoladora idea de la desaparición
casi total de aquel pueblo NOBLE Y TRABAJADOR del que hablo en mi
libro.
Por fortuna, como escuché decir a un campesino najasense tres días más
tarde, "un gorrión solo no hace un bando" y espero, igual que en otras
ocasiones, una agradable acogida de La furia de los vientos en La
Habana.

Pedro Armando Junco

domingo, 23 de diciembre de 2018

La cuadratura del círculo

La cuadratura del círculo

 

En la reunión con el viceministro de cultura, celebrada en el cine Casablanca de esta ciudad de Camagüey el pasado 21 de diciembre, se abordó la explicación del recientemente redactado decreto # 349.  

Fuimos citados a ella los llamados "artistas" de la ciudad. Sin embargo, la asistencia no estuvo tan nutrida como era de esperarse. Quizás la razón haya sido la desidia de muchos o el desinterés por escuchar la mala noticia acostumbrada.

El decreto redunda en la regulación de todo evento artístico en áreas públicas, abiertas o cerradas, para evitar resquicios deformadores de la moral, como son la pornografía, la mediocridad y el ataque a grupos étnicos, homosexuales, minusválidos y otros entes que, según se deja entrever, son el centro de diana en presentaciones teatrales, obras pláticas, canciones y, desde luego, novedades literarias.   

Estas medidas serán llevadas a cabo por un grupo de censores…, perdón: inspectores, que ya se están formando en la capital; intuyo que ha de ser en una escuela especial de gendarmería artística. Roguemos al Señor que estos nuevos inspectores de la moral pública no se contaminen con el cuerpo de inspectores de los cuentapropistas, capaces no solo de aplicar grandes multas, sino extremadamente proclives al soborno.

¡Pobre de Picasso con su Guernica y de Goya con su Maja desnuda si hubiesen tenido sobre la cabeza este decreto 3..  Y pobre de Pedro Juan Gutiérrez del cual hice mención al viceministro. Que se cuiden los pintores que a veces se les ocurre llevar al lienzo guayaberas con alas, los músicos que componen canciones de protesta contra los malos manejos direccionales y nosotros los escritores que vamos más directos al grano y mantenemos un blog crítico que, a pesar de lo respetuoso, serán carne fresca para aquellos designados nuevos guardianes de la moral del arte en nuestro país. Hasta Juan Antonio García Borrero insinuó su temor a regresar a los primeros años de la Revolución, hoy conocidos como "quinquenio gris". Una vuelta atrás en la censura no solo es poco aconsejable debido a las nuevas tecnologías de la información, sino ––pienso yo–– imposible de llevar a feliz término. Y como acoté al viceministro a la hora del receso, al arte no se le puede maniatar porque fenece igual que el sinsonte si se enjaula.

Pienso que mejor sería determinar, sin necesidad de un decreto, las malas conductas de esa parte del pueblo inculta, vulgar, grosera,  que supone gran parte de la sociedad cubana y tomar medidas cuando alguien ponga música demasiado alta y moleste a sus vecinos. Pienso que esa es tarea de los vecinos con el apoyo policial. Y fuera del ámbito de la "intelectualidad", multar a los que sacan sus perritos a defecar en la calle, a los carretoneros que muelen a palos sus caballos, a quienes convierten nuestra amada ciudad en pueblo rural porque desobedecen las orientaciones de tránsito y echan la basura, incluso en sitios donde la PNR ha colocado el letrero no botar basura.

Pero a nuestros pintores, que pinten; a nuestros cantantes, que canten; a nuestros actores, que actúen; a nuestros literatos, que escriban con entera libertad.

No se corte las alas a la creación y déjese al público la censura, que si la obra es vituperable o mediocre o ridícula, no entrará al salón del pintor, ni escuchará al cantante, ni asistirá a la puesta en escena, y dejará empolvado y amarillo en el estante de la libraría al libro pernicioso y mal escrito. Ese trabajo de censura pertenece al pueblo culto, educado y respetuoso.

José Martí dijo: "Ni escribe el escritor, ni habla el orador, ni medita el legislador, sin libertad. De obrar con libertad viene obrar con grandeza". "El que vive en un credo autocrático es lo mismo que una ostra en su concha, que solo ve la prisión que la encierra y cree en la oscuridad, que aquello es el mundo; la libertad pone alas a la ostra".

Escuchemos estos sabios mensajes del Maestro y no perdamos tiempo en buscar la cuadratura del círculo.

 

Pedro Armando Junco

 

 

lunes, 20 de agosto de 2018

Para el blog

Hoy vuelvo a mi blog. Ya son muchos los reclamos de amigos y familiares que se inquietan a causa de mi silencio. Y tienen razón. Desde el año 2011 nunca estuve alejado de La Furia de los vientos.blog por tantos meses.

Los motivos son varios, incluyendo el tiempo requerido en la preparación y ejecución de mi último viaje a Norteamérica; pero el principal radica en el interés que he puesto para terminar mi novela más soñada, que desde el siglo pasado "engavetada" y marcada por el tiempo transformador, requiere muchos arreglos de estilo, incoherencias y vicios gramaticales. Gracias al concurso de especialistas amigos la estoy corrigiendo y espero tenerla lista para edición dentro de pocas semanas. He pensado siempre que esta obra inédita es la cumbre de mi literatura por llevar dentro muchas de mis vivencias y toda mi filosofía; eso compromete y absorbe mis moléculas prosistas; salir de ese engranaje –sincronía creadora, según término mío– para acometer un determinado texto de opinión, puede desestabilizar el desarrollo coherente del libro.

Vaya este cordial saludo dedicado a los que reclaman mis enunciados sociales carentes de máscaras y doble moral. Mi compromiso con los que siguen mi blog no mermará un ápice, del mismo modo que mi lealtad a la fe martiana en el mejoramiento de nuestra ciudadanía en sus más democráticos postulados.

 

Pedro Armando Junco

martes, 27 de febrero de 2018

Síndrome de la miseria



La gran disparidad entre pobreza y miseria radica en que se puede ser pobre y digno a la vez, mientras que el miserable está obligado a proyectarse en cualquier dirección por abyecta que sea, con tal de sobrevivir.
Hay pueblos donde el hombre pierde toda esperanza de crecer; donde la palabra de orden de sus gobernantes es así, categóricamente: “¡Aquí nadie puede hacerse rico!”, antítesis del proverbio martiano: “Para hacer feliz a un pueblo, hacerlo rico”.
Ese destino de pobreza será eternamente el del pueblo de Cuba según el criterio del Poder: un pueblo que tiene que resignarse no solo a la carencia de desarrollo económico individual, sino a la mansedumbre, a la obediencia y a ser objeto manejable sin la esperanza de que algún día pueda ver cómo toman un rumbo más próspero los hijos de esta tierra.
Esto trae, por supuesto, un insólito camino expedito: la miseria. Y esta, por consecuencia, la descomposición social en todas sus vertientes: vagancia, doble moral, ilegalidad, rapiña y crimen. Por eso Cuba se sumerge, cada día más, en una descomposición social que es la antípoda de aquel hombre nuevo tantas veces proclamado hace 59 años.
Quizás esa sea la causa por la que muchos se adecuan a lo peor. Diría que ya lo están aquellos que lucen pantalones rotos, agujereados, llenos de flecos sucios, alias “ripiaos”, como si de frac se vistieran para asistir a una fiesta o salen de la casa en chancletas “metedeos” y simples camisetas de prenda interior para visitar cualquier sitio público. Otra clara señal del desastre son los grupos cada vez más crecientes de mendigos y alcohólicos que deambulan en las calles y duermen en los parques y las terminales; los llamados “buzos” o “tanqueros” que pululan alrededor de los recipientes de desperdicios y hurgan entre la basura putrefacta buscando alguna lata de cerveza desechada, una botella o cualquier pedazo de metal que luego llevan a los centros acopiadores de materias primas y los liquidan por unos mezquinos centavos.
No es para olvidar el garrote de los carretilleros ambulantes que, ante la urgencia alimentaria de la población, carecen de escrúpulos en comercializar productos alimenticios en mal estado, como es el caso de los expedidores de carne de cerdo que, sin que las autoridades tomen cartas en el asunto, venden a la población carroña de animales muertos por pandemias.
Igual que en pleno siglo XIX el transporte urbano es en carretones de caballos, cuyos excrementos y orina infectan el ambiente y ayudan a la proliferación de enfermedades altamente contagiosas, o en camiones que antaño, cuando la abundancia de los años cincuenta, trasladaban grandes cantidades de reses para el consumo nacional desde los campos hacia las ciudades: esas mismas reses que la población cubana de hoy tiene vedadas consumir.    
Un creyente fanático me afirmó que lo del ciclón Irma ha sido el mensaje del Santísimo, bendito sea Él, como aquella vez que avisó a Lot para que saliera huyendo de Sodoma y Gomorra sin mirar hacia atrás para no quedar convertido en estatua de sal.
Lo peor es que ahora, tanto por mar como por tierra, han quedado obstruidas las añoradas travesías que desde hace casi sesenta años sirvieron de escape a millones de familias cubanas y, en inexplicable paradoja, son hoy las protectoras económicas de gran parte de la sociedad cubana de la Isla con sus mesadas de billetes verdes.
¿En qué momento se tomará conciencia de que el rumbo dictado para los cubanos de a pie –que es la gran mayoría– es el menos propicio para el desarrollo y la felicidad del pueblo de la Isla? ¿Cuando se entenderá que el dogma sordo y ciego de conducirnos como a rebaño de corderos es la causa principal del fracaso económico de la nación, porque en una sociedad donde se restringe el derecho a opinar y a reprender públicamente los errores que se cometen, cierra la oportunidad de hallar otras vertientes más atinadas y saludables y provoca, cuando no es posible la estampida multitudinaria de la población, la corrupción generalizada a todos los niveles?

Pedro Armando Junco

jueves, 8 de febrero de 2018

Consulta popular en Ecuador



El pueblo ecuatoriano acaba de llevar a término una consulta popular sin precedente en su historia y, acaso, en toda América Latina. El actual presidente de ese país: Lenin Moreno, llevó a consulta popular siete puntos cardinales para el futuro de  la nación, con todas las garantías y sin la exclusividad de aquellos nacionales que radican o viven en el exterior.
Tanto la actitud de ese pueblo que votó el plebiscito de manera pacífica y ordenada, como la de su valeroso conductor son encomiables. Y más aún, reflejan una luz a lo largo del túnel de la historia de todo el continente. Una luz que indica el camino propicio a recorrer en un futuro próximo por las otras naciones hermanas.
Nada que envidiar a Suiza con este referéndum. Es la voz de una izquierda segura de sí misma, avalada por normas verdaderamente democráticas, pues para ello no se impuso la coacción, el chantaje, ni alguna forma mal intencionada que se inmiscuyera en la consulta. Incluso, su antecesor y antiguamente correligionario, ahora su antagónico, pudo llevar a cabo el proselitismo por el NO a las preguntas y ni siquiera consiguió alzarse con una de ellas; más aún, el SÍ fue aprobado por encima del 70% de la ciudadanía.
¡Ese es el verdadero Socialismo del Siglo XXI tan clamado por otros mandatarios que, creyéndose dueños de la verdad y la voluntad de sus pueblos, luego de alcanzar el poder, pretender convertirse en presidentes vitalicios y esgrimen cuantas artimañas tienen bajo la manga para hacer creer al mundo que son los mejores y más justos gobernantes!
Es cierto que el futuro de América Latina tiene mucho que ver con la atención a los desprotegidos. También es cierto que, dentro del eslogan de los otros líderes de izquierda, la salud y la educación gratuitas tienen su espacio y eso hay que salvarlo. Pero nada, por generoso que sea, cuando se aplica por medio de la fuerza, es virtuoso. Más cuando, gracias a la globalización informativa de hoy, hasta el último habitante puede conocer que los llamados presidentes de izquierda del continente, han sumido en la miseria los pueblos bajo su custodia o han sido revocados por sospechas de corrupción y manejos inconstitucionales.
Por todo esto, desde la modestia de mi blog, doy un VIVA a Lenin Moreno. Demócrata verdadero, como lo fuera el Apóstol de nuestra Independencia quien odió a las tiranías y a los autócratas hasta su muerte, este señor que apenas puede mover su cuerpo mediante una silla de ruedas, pasará a la historia de nuestros pueblos, como el primer presidente izquierdista que nos enseñó cual es el verdadero camino para llevar a feliz término el Socialismo del siglo XXI.

Pedro Armando Junco

jueves, 21 de diciembre de 2017

Reunión anual del Centro Provincial del Libro y la Literatura

Como todos los años, el Centro Provincial del Libro y la Literatura
realizó su reunión de resumen anual. Asistí como invitado –honor que
me hicieron– y aproveché como observador crítico el desarrollo
cultural literario en los 13 municipios de Camagüey.
En la agenda de trabajo que nos entregaron a cada asistente y luego
fue discutida minuciosamente en ambiente cordial, desvelaron a los
presentes la buena nueva de que ya desde el mes pasado el Instituto
cumplió en 120 % la recaudación de ventas programadas para este año
2017, aunque la editorial Ácana –insigne y única de la provincia y
paradoja aparte– todavía no ha impreso los libros correspondientes a
este año por falta de papel, de las cubiertas y desperfectos en la
máquina impresora.
Se rindió homenaje a todos los trabajadores del Instituto y de la
Editorial que, de manera sobrentendida y encomiable, son el brazo
ejecutor de las publicaciones. Más de un escritor tomó la palabra para
expresar la euforia del éxito económico que ya asoma sus mejores
frutos. La investigadora Elda Cento trajo a colación el tan usado
eslogan de "No te decimos cree, sino te decimos lee…", a pesar de que
a dicho eslogan le falta la coletilla "...lo que nosotros queremos que
tú leas".
Y es por eso, quizás, por lo que varios millones de libros aún
permanecen en los anaqueles de las librerías sin esperanzas de ser
vendidos. Se habló de donaciones de esos ejemplares a bibliotecas y
escuelas; cuestión muy absurda a mi entender, pues libro que no
interesa a nadie, no importa el lugar donde lo sitúes, continuará
empolvándose. La opción de obsequiarlos como regalo, pienso que es tan
fallida como la de donarla a instituciones públicas, puesto que, según
escuché alguna vez a un hombre sabio, "cuando vayas a obsequiar algo
para que se te aprecie, hazlo de un objeto que te duela perder y nunca
de algo que para nada te interese".
Y por fin se habló de entregarlos a MATERIAS PRIMAS como la más
acertada de las soluciones. De lo que no se habló, pero ha quedado
implícito en este discurso, es que hay que publicar libros que la
gente prefiera, que se abran al talento individual de los escritores,
dejando atrás la fracasada política de la censura, y sacar de los
proyectos de edición tanto contenido insulso que, a fin de cuentas,
solo servirá para retornar al mismo lugar de incineración que los
anteriormente citados.
Sin embargo, lo más emocionante de la reunión estuvo al proyectarse un
fragmento de video en homenaje póstumo a José Luis Álvarez, escritor y
entrañable amigo de todos los allí presentes.

Pedro Armando Junco